martes, 9 de noviembre de 2010

CRASH

Ayer choqué con el auto. Así de simple. O mejor dicho, me chocaron, aunque en gran parte fue culpa mía.

Lo cierto es que, mareado y sorprendido como estaba, salí del auto para conseguir otra perspectiva de la magnitud de lo que acababa de pasar.

Y, de mas esta decir que me ahorré la rutina del pellizco corroborador de realidades. Ya saben, ese que nos damos para cerciorarnos de que no se trata de un sueño.

No me digan que no les paso? Alguno de esos sueños nítidos, tan nítidos que nos convencen de un escenario atroz.

Y como tengo un historial extenso de este tipo de sueños, en que alguien se muere, mi departamento se prende fuego, alguien me roba toda la plata en la cuenta del banco y de un momento para el otro estas debiendo un millón de dólares a alguien, vestido con un taparrabos, y tomando vasos de magma todos los desayunos.

De ese tipo de sueños hablo. En los que te despiertas, aliviado y con renovada apreciación de la realidad calma que antes dabas por sentado.

Me encontré deseando despertarme de un momento para el otro, y mi cerebro necesito repetirme todo denuevo. Y otra vez, y otra vez. La única forma de que me entrara en la cabeza y no fuera archivado como otro de mis pensamientos delirantes.

Porque, no se si se los conté en algún momento, pero tengo algún que otro problema de atención. Les cito un ejemplo:

Todos sentados a la mesa, tema de conversación: están dictando una nueva ley, quieren conseguir fondos para construir un nuevo parque. Alguien en la mesa comenta;

-Si, leí en el diario esta mañana que les falta presupuesto, quizás lo van a demorar unos dos años.

PUM! Me fui del tema. Ya no estoy en la mesa. Vuelo por altas planicies a toda velocidad, esquivo una bandada de pájaros. Aparezco en una ciudad justo en el momento en que un gigante monstruoso esta rompiendo todo a la mierda con sus rayos locos. Lo enfrento, y ante transeúntes despavoridos me convierto yo mismo en un monstruo, y me digo que las fuerzas del mal y del bien se funden y no son mas que una. Así que la batalla no tiene ningún sentido, pero seguimos peleando por mera diversión.

Alguien apoya una taza en la mesa, vuelvo a la conversación en el preciso momento en que ese alguien decía:

-Lo que pasa es que si no saben cuando lo van a poder construir no pueden prever….(x).


A lo que yo agrego:

-Creo haber leído, o escuchado en algún lado que capaz lo demoran unos dos años.


-Martin, dijimos eso hace dos minutos.


-Ah.


-Donde estabas??.


-Eeeh, no tengo idea.(sobre volando montañas y combatiendo al mal es lo que pienso)




Y la verdad es que no tengo idea. Ya varias personas, incluida la que manejaba conmigo me dijo que, si bien venia yo distraído, el que se dio fue un accidente común.

Accidente. Accidente, ayer. Ayer, auto. Auto, choque Asociaciones inmediatas. Y mientras escribo, el video se reproduce de nuevo, nítido.

-Dude!!!.

Miro a la derecha, un auto se viene con toda. No, no se viene, ya esta acá.No hay nada que hacer. Camara lenta, muy lenta. Ruido, mucho ruido, pedazos de auto volando por el aire. Dolor. El cuerpo de mi amigo, sacudido contra su voluntad con una velocidad apenas humana, arremete contra la ventana.



Quiero salir del auto, pero ya no estoy en el. Me fui, de nuevo a otra realidad. Bruz esta de mal humor y llueve, me entero esa mañana. Mi cama esta calentita, pero hay que ir a la universidad y después a trabajar. Lo llamo y le digo que lo paso a buscar.



Las imágenes en estas circunstancias son transferidas de un hemisferio al otro de mi cerebro a una velocidad increíble. Sin darme cuenta, vuelvo a mi escenario.


-Max!!! Estas bien???

Se agarra la cabeza con las dos manos. Pienso en su bebé. Lo conocí esta mañana, cuando lo pasé a buscar respondiendo a su llamado.

Me llamo en clase, que desubicado. Yo también soy un estúpido, dejo el celular prendido en clase. Estoy en el banco del aula, la profesora habla pero no la escucho. Solo escucho mi teléfono, que me apresuro a contestar.

-Que pasa, Max?? Estoy en clase.

-Ah! Disculpame, lleve el auto al mecánico, no tengo colectivos y mi novia todavía no llego para quedarse con el bebé. Me pasas a buscar???

-Bueno, salgo de clases y voy para allá.

-Gracias! te debo una.


Me debía una. Ahora le debo muchas mas. O al menos así me siento. Porque me siento así? Paso algo….


-Max!! Estas bien???.

-Si, estoy bien, me golpeé la cabeza un poco.


Bajo del auto, y voy corriendo hacia el auto azul que nos reventó al medio. Mi auto debe estar destrozado, pero no importa. Corro al auto azul medio mareado, una chica rubia estaba hablando con la conductora.

Me asomo y le pregunto si esta bien. Me miro impasible y profirió un "yo me ocupo", de lo mas tranquilizante.


Miro alrededor, unos veinte autos parados. El trafico interrumpido por dos patrulleros apostados en la intersección. Una ambulancia llegaba y dos enfermeros nos aproximaron, a mi y a Max para preguntarnos como estábamos.

La lentitud con que nos hablaban me hizo sentir…raro.

Papeles de seguro, matriculas, numero de grúa y valla uno a saber que mas bailaban delante mío. Mi auto destruido.


Hacia una semana que lo tenia. Mi novia y yo tomamos la iniciativa de hacer un mini viaje antidepresivo al pueblo de Magog, en plena noche, algunos días atrás. Estuvo lindo.

Y por alguna razón, el auto no me importaba. Casi nos matamos. Pudo haber sido muchísimo peor.

La grúa se lo llevo. Y no supe mas nada.

Llamamos al trabajo para explicar la situación. Max me dijo que todo estaría bien.

En contrapartida, un sentimiento visceral me dijo que las cosas cambiarían por un tiempo.

Hicimos caso omiso de los enfermeros y de la policía que nos recomendaban ir al hospital por las dudas y nos encaminamos al trabajo.


Lo cierto es que tratamos. Tratamos de responder un par de llamadas, pero la cabeza no nos trabajaba. A max el monitor le daba vueltas. A mi me dolía el cuello y no podía pensar. Una mujer me llama para preguntarme por una estupidez que en condiciones normales me hubiera tomado cinco segundos responder. No se me ocurría que hacer.


-Max, vamos al hospital.

-Dale.



Esta todo cubierto (excepto mi auto). Por suerte nadie salió herido.

Esa noche mi novia vino a hacerme el aguante y nos quedamos mirando tele.


martes, 13 de julio de 2010

El proyecto pertenencia: Clasificado.





No parece desde lejos, pero hace calor. Una se desplaza de region en region, a la espera de mejorias, pero el elemento sorpresa nunca falta; siempre algo se repite. Este verano fue el calor lo que se repitio.

Y no es que el calor sea un factor determinante del lugar de donde vengo, como podrian haberlo sido tantas cosas. Es mas bien mi disposicion la que me remite seguido a mi lugar-génesis.

Basta con correr un arbusto, escupir un poco, para que la nostalgia vuelva. Aunque al caminar, no pueda evitar constatar el ya blanco pelo que le fue creciendo a mis patas.

Aqui los osos nos miran con alguna extrañeza. Y eso que somos unas cuantas llamas polares por esta zona. Pareciera que cuanto mas escupimos y mostramos nuestra dentadura al masticar, menos nos mimetizamos.

Hoy por ejemplo, lo vi a mi padre sacando turno para conseguir un permiso de conducir internacional. Una empleada lo recibe mientras yo lo espero en la recepcion, ya que, como les conte, mi lastime una de mis patas jugando al volley. Mi padre no es todavia un experto adepto en el idioma de los osos y los alces que abundan por aqui. Casi diria que todavia me entusiasmo solo contemplando como se hace entender. Y es que siendo llama joven, muchos dicen, uno se mezcla con otra facilidad. Esa misma facilidad nos hace perder perspectiva de a ratos.

Soy llama joven, pero no lo soy tanto, y me he vuelto polar de a ratos, paulatinamente. Queriendolo y rechazandolo en situaciones de congoja y de jubilo. Tanto que me cuesta sacar conclusiones. Y eso que a mi vista muchos casos se dan en que el cambio se presenta abrupto, naturalizado, harmonioso, o hasta en algunos casos, no se presenta en absoluto.

A algunos de nuestros chicos parece tornarceles blanco el pelo de solo cruzar la frontera, y tenemos que andarlos buscando entre los osos, por miedo a perderlos.

Luego están quienes, como mi padre, acarrean la pampa misma y no pueden evitar desparramarla sobre el escritorio de ciertos empleados públicos.

Y por ultimo, y con esto dejo abierta la puerta a otras categorías; nosotros, los jóvenes adultos. Pero ya hablaremos mas tarde.

Lo cierto es que les menciono la anécdota del registro internacional por una razón; A la familia se le dio por ir de visita a Estados Unidos, ahora que podemos. Si bien antes se hubiera podido, los estadounidenses se empeñaban tanto en impedirlo que nos sacaban las ganas. Al parecer a ellos no les gustan las llamas y tienen miedo de que nos quedemos indefinidamente comiéndonos su preciado pasto.


Una cuestion determinante en este plan, fue la obtención de la Ciudadanía Canadiense.

Todo lo que implica ser ciudadano a nivel legal, no cuadra necesariamente en la sensación que tuve el día de hoy al percatarme del proyecto de base. Aunque contextualmente, es posible que les interese. Ante esta posibilidad, les describo brevemente en que consiste;


Canada se hizo, a lo largo de su historia, fama de ser la cuna del mundo. Esto fue posible ya que, paralelo al mismo plan que tuvieron otras naciones de prosperar bajo el respeto a ciertos valores, los canadienses lograron un cumplimiento bastante digno a ese plan. Para los que les gusta ponerse técnicos, llamemos constitución.

La idea seria que me ahorre mis consideraciones históricas respecto de un mundo que conozco poco, y de un país al que pertenezco desde una perspectiva bien restringida. Pero como soy una llama de boca grande, puede que se me escape alguna que otra.

Cierto es que guerras las hubo, así como también intolerancia, pobreza, hipocresía, violencia y demás desperfectos. No atribuir a Canada al menos una rodaja de la torta de responsabilidad, seria como vivir en una nube de pedo.

Y del imperialismo británico del que surgió como colonia en primer lugar, ni hablemos. Me abstengo aqui de entrar en detalle respecto de seres deleznables como el general Wolf, el salame ingenuo de Dunham, o al inútil empedernido del general Montcalm.

Pero lo cierto es que pruebas las hay de que el titulo de pelotudo puede ejercerse mas allá de toda frontera.

Esto no quita que, sea por mérito, sea por mera circunstancia, Canada se destaco por su respeto a la democracia, a las normas de convivencia y a la no fluctuación de las reglas de juego que tanto caracteriza a mi país.

Nos sometieron a un examen con preguntas relativas a la estructuración del gobierno o a cuestiones jurídicas y culturales de Canada. Una vez que lo aprobamos, nos citaron para una ceremonia liderada por un juez agradable y algo rechoncho (que a veces es la misma cosa). Fue el quien se refirió a nosotros como una maza homogénea en virtud de nuestra común intención de ser canadienses, y como una maza heterogénea, por respeto a nuestra diversidad, de la que poco entendía pero respetaba, lo cual a mi criterio es suficiente.


Y sin mas, nos agradeció el esfuerzo de adaptación en este arduo, aunque gratificante proyecto que es la inmigración.


La palabra proyecto quedo dando vueltas en mi cabeza. Como una mosca molesta. Cantamos el himno nacional y demás formalidades para dar termino a la ceremonia.

Y aunque nos fuimos "chochos" de contentos con nuestros nuevos carnets a celebrar el fruto de cuatro años de adaptación, este murmullo siguió perturbando.

Tuve de repente una reminiscencia. Se remontaba a varios años previos a nuestra llegada, en que, al calor del hogar familiar, cenábamos juntos, con esa unidad que siempre nos caracterizo. Mis padres, que en ese entonces acarreaban la pampa casi tanto como ahora, consideraban la partida.


-"No es que aquí falte el pasto, lo que jode. Mas bien la afrenta; cuando lo hay, las llamas naturalizamos el robarlo como una costumbre de supervivencia. Se acapara todo con un egoísmo y un desinterés desesperantes. Pastar por estos pagos, es todo menos sano."

-"No queremos que ustedes crezcan aquí. Tenemos pensado irnos. Queremos que ganen perspectiva de lo que es vivir en un lugar en donde la gente se respeta y ayuda."


-"Lo quieran o no, algún día nos lo van a agradecer. Esto nos cuesta mas que a ustedes. Saber determinar las cosas a las cuales aferrarse y por cuanto tiempo. Saber reconocer el momento de dejar ir.

Ni siquiera una mejoría es estratégicamente posible, inmersos en este ambiente. Si algún día quieren hacer de Argentina un mejor lugar, no será desde Argentina. No será jugando el juego como llamas, sino como osos. Aquí el manual de juego, lo sentimos, pero se perdió hace tiempo."


-"Todo lo que queremos darles, es posibilidad y perspectiva. Si luego quieren volverse, no duden en hacerlo. Pero con una ciudadanía canadiense en el bolsillo. Este es nuestro proyecto de base."


Quedaron estas ultimas palabras reverberando un eco dulce desde el fondo mismo de mis tripas, mientras el carnet de ciudadanía giraba entre mis dedos. La foto de un muchacho con mirada severa, su nombre al costado seguido de...

"…is a canadian citizen under the provision of the Citizenship Act and, as such, is entitled to all the rights and privileges and is subject to all the duties and responsibilities of a Canadian citizen"

Gente de todas partes del mundo dejaba la sala conversando en todo tipo de idiomas.


Mi reminiscencia duro hasta el día de hoy, en que me dije que el proyecto de acostumbramiento habría obnubilado el proyecto de base al punto en que, sumido en la naturalización y la sorpresa, olvide que el proyecto de base ya estaba cumplido y el juego, si tal era lo que veníamos haciendo, llegaba a una conclusión; Volver o no Volver.


Y ante esta pregunta, otra reminiscencia…. Un anfiteatro repleto de gente. Rostros soñadores, carcajadas. Un programa de radio al que asistía siempre que podía, en la amena compania de un amigo muy querido, ahora lejos. El animador respondía a una pregunta, quizás banal, con esa máxima tan repetida…

"…lo que sucede, es que uno nunca vuelve a ninguna parte…"


sábado, 10 de julio de 2010


Nada mejor que el pesimismo para contrastar el optimismo. Fue en la vispera del dia de hoy, que esta llama se levanto de mal humor. Y porque las llamas, polares o no, se enfurecen en todas partes del mapa, tiene lugar el dia de hoy el breve momento de furia que a esta llama acongojo.

Me dije que al ser aislado, no correspondia subir este extracto de humor plasmado. De pronto nada tendria que ver. Pero lo cierto es que de una chica se trata, o con una chica principia. Y como chicas las hay tambien en todas partes, inclusive en el polo, vamos a contribuir a la tematica del blog diciendo simplemente que ciertos rasgos de personalidad, son propios a la gente y nada tienen que ver con ethnocentrismos y menos aun con haberse mudado en Canada. Quizas a otras llamas les sirva de advertencia. Es esta, una razon de menos en la lista, a la hora de migrar, porque dudo que cambie de un pais al otro.

Siguen a continuacion, esos minutos de mala onda de esta matina.


Por donde empezar?
Por el destinatario? A quien le estoy dirigiendo esto?
Y que importa? Si nadie escucha. O nadie parece escuchar. Pues lo que me llega es mi propio eco, un silbido en el viento, el murmurar de fantasmas que son sordos ruidos.
Y si viajo en el tiempo a otras voces que creí haber escuchado y constato que muchas de ellas son también ecos de una voz que nadie oyó? Entonces se me desestructura la vida, se desmorona un castillo de cartas. Uno de tantos.
Todo comienza con una chica. O eso nos esmeramos en repetir, los hombres. Como si la participación a este mundo fuera el armado de un rompecabezas, y fuéramos chicos configurando las piezas para formar un tigre, sin saber de antemano que carajo es un tigre y con poca o ninguna idea de lo que es encastrar.
Y con la falta de todo concepto nos aventuramos en la consideración de la mujer, como la pieza que falta. Quizas este sea el error mas grande cometido y esa pieza sea en realidad otra, mas o menos importante.

Cuanto mas pienso en ella, y en donde andará. Cuanto mas me pregunto su nombre, color de piel, el sonido de su voz, su mirada, mas caigo al vacío.
Todas cosas en presunta aglomeración tal, propia a mi, propia a lo que quiero escuchar, ver sentir, en virtud de, quieralo uno o no, otro de tantos fantasmas.

Entonces se abre el suelo, empieza la caída. Aunque, en un desliz, arremeto contra la semiótica misma, y me digo que pudo ser ella, o un pájaro, o un árbol.
No sin remordimiento, y con un arranque de culpa oriundo de otros tiempos mas frescos. Tiempos en que poner en duda ciertas premisas resultaba atroz. Esto es: Somos envases vacíos, nuestros casos aislados de abandono y desesperanza en nada afectan lo sublime de un amor verdadero, a una mujer verdadera, que en efecto existen, con o sin nosotros.

Y por sobre todas las cosas, la autoridad. A Quien, en nombre de todo lo habido y por haber, asido al triunfo mismo, puede permitirse estipular en materia de valor.
Aunque así lo quisiera, no alcanzaría llevar el amor a cuestas para sacarle solo un resquicio , del infinito crédito que se le ha dado.
Y es que el amor, es invasivo. No solo se limita a tentarnos al influjo de un universo hermoso. También se mete con los demás universos, y los afea.

Y pensar que, tiempo después, nos quejamos de no saber.


domingo, 4 de julio de 2010

Ahora quede fuera de la calesita rutinaria






Las anécdotas surgen de una anomalía. De otra forma serian simples historias.
Porque? Yo calculo que simplemente por destacarse.
Esta es entonces mi historia, o mi anomalía, que a pesar de su carácter trágico, accede al mundo original. Y no es que lo trágico y lo triste se hayan convertido en los campos predilectos de esta Llama Polar, sino mas bien en un accidente cuyas repercusiones no pudieron mas que abarcar toda mi rutina.

Mi habitación acaba de volverse tal. Me esconde del sol cuando no quiero verlo y su puerta secciona la realidad de mi encierro en una tajante frontera. Al cerrarse, paso a estar enteramente en mi territorio. Y sumido en una tenue penumbra, vislumbro los ángulos entre las paredes y el techo, algunos descascarados. Sobre todo la pintura que circunda la ventana. Si, esa ventana que me recuerda en mi encierro, el exterior.
Y con beneplácito vislumbro también el placard a la pared incorporado. Su puerta abierta de par en par expone perchas con camisas, buzos y algunos pantalones. Pero esta oscuro y no vislumbro cual es cual. Y con mirar el placard, no puedo mas que recordar unas semanas atrás, cuando estaba vacío, a mi espera. Y aun antes, a quien perteneció la ropa que en el pendía.
Quien habría dormido aquí antes que yo? Seriamos parecidos? Trabajaba? era feliz?
Quizás me lo cruce por la calle al ir al supermercado, sin saber que, en otro tiempo, el lloro, rió, estudio, se cambio e hizo el amor en el mismo cuarto.

Aunque la continuidad no existiera , este seria mi cuarto y nada mas. Y por ahora, con eso basta.
Lo cierto es que ya he pasado aquí tiempo suficiente. Suficiente para aburrirme de el, amarlo y odiarlo.
Porque?
No tengo opción, me lastimé y necesito reposo. Punto. Y sin embargo algo queda pendiente, en un éter incierto. Algo suspendido en el aire, roza mis mejillas, mi torso, baja por mis piernas hasta llegar a mi tobillo derecho, donde se detiene.
Entonces lo recuerdo, punzante. La medula misma de mi hueso aullando de dolor, un dolor tal que obnubila toda consciencia. Los músculos desprendiéndose, luego inflándose.
Esa madrugada fui a trabajar. Al salir quedaban dos horas de intervalo antes de mi partido de volleyball y decidí aprovecharlas para cargar mi auto con artículos varios. Ahí fue que quedaron, bajo el sol de esa tarde durante días. Alguien estaciono mi auto bajo el sol en el apuro. Algo había pasado.
Porque no manejaba yo mi auto? Sentado en la oscuridad, la brisa volvió a rozar mi tobillo derecho. La pelota estaba en el aire. El atacante remataba casi, pero yo ya estaba en el aire, mis manos cerca de la red. Salté muy alto. Muy alto para mi altura. La pelota reboto en mis manos y arremetió contra el terreno del atacante, una alegría cronometrada. Luego el suelo, luego el dolor.
Aterrice mal. La pierna del atacante me había obstruido apenas el paso. Pero fue suficiente. Tres gritos. y nada mas.
La brisa de aire se fue y solo quedo el sabor de un recuerdo. Las tres semanas de estancamiento pasaron volando.
Unos días después de mi accidente, estaba llamando por teléfono a mi jefe para decirle que no podría volver a trabajar por un largo tiempo. Hacérmelo saber si surgía algún trabajo de escritorio. Ambos sabíamos que eso no sucedería. Pero nunca esta de mas preguntar.
Así es como pase mis dias adentro. Lo que mas me sorprende, del estancamiento es su perspectiva del mundo. Uno puede detenerse por completo, sin que con esto las cosas dejen de arremeter en el flujo ininterrumpido que es la existencia por, para y hacia vaya uno a saber que fin.
O este sea acaso la mera perspectiva de algunas llamas, que como yo, no tienen tanta repercusión en el día a día de su entorno.
No es inútil denotar, sin embargo, algunos ejemplos aislados que dieron cuenta de este contraste.
Por ejemplo, hoy llega mi "room mate" algo cansado de trabajar, y se dirige a mi en el preciso momento en que mi conciencia se arrellanaba en la consideracion de un día que no se terminaba mas.
-Uf! Ya son las 20h20?? Siento que el día se me paso volando.
Y ante esa presunta queja manifestada al influjo de su activa participacion en la calesita de la vida, se me abrieron en la mente una suerte de imagenes inherentes a la consecución de mis últimos días, tan similares entre si, que no se los distinguía. Así no supe cuantas horas había dedicado a tocar la guitarra, a solazarme en la contemplacion del techo cual si fuere un aleph, punto universal en cuya superficie se concentran todas las cosas del universo mismo en todas sus configuraciones posibles, ni cuando habria sido mi ultima ducha, mi ultima búsqueda de empleo o mi ultima charla con un ser querido.

No puedo caminar, mucho menos correr. Dentro de un tiempo volveré a ser capaz de hacerlo. Levantar a una chica entre mis brazos, treparme a un árbol, correr un autobús. Parecen cosas simples, y sin embargo pueden simbolizar y contener tanto.
Desde mi estancamiento y mi penumbra, he logrado detener el tiempo, para bien o para mal. Quiero arrancarme de el, no sin cierto temor de retomar un curso veloz y desinteresado del que quizás no pueda volver.

A algunas llamas nos gusta pastar.



lunes, 24 de mayo de 2010

Quedé fuera de la ley...

Les voy a contar una historia de insurreccion. Puede que en el proceso se me den arranques de euforia, rabia o hasta risa. Y es que este tipo de anecdotas me despiertan todo tipo de sentimientos, puesto que el aborde o las interpretaciones que les demos se subordinan al peso de nuestro animo del dia.
La historia en si data de tres dias, pero las referencias necesarias se remontan a casi dos anios. Voy a tomarme entonces la libertad de explayarme a algunos respectos que datan de un 4 de junio del 2008, en que tras horas de viajes en avion sucedidos de multiples transbordos, me aprestaba a bajar del ultimo de los autobuses (con perdon de la neutralidad hispana). Bolso en mano, emergi del autobus nada menos que a la espera de mi familia, que ya se avalanzaba sobre mi, pretendiendo retomar con un abrazo de un minuto, mi ausencia por nueve meses ya prolongada en apartados suelos canadienses.
La primera sorpresa al volver a Sherbrooke, reposaba impasible en el estacionamiento. De un color violacio azulado que no pude menos que interpretar como indigo, pese a la recurrentes insistencias de mi cuniado, que se esforzaba en inferir que el indigo no era un color.
Estaba impecable. O tan impecable como puede verse todo lo que se ve con animos renovados y espiritu aventurero. Tan impecable como una bocanada de aire fresco mientras corremos. Ok...quizas el ejemplo fue cualquiera.
Lo cierto es que mi familia se tomo la libertad de presentarnos:
-Martin, tu nuevo auto.
De mas esta decir que solo esto alcanzo, en ese momento no me hubiera imaginado lo inverso.
Y es alrededor de el que gira esta anecdota.Del Chrisler Neon. De mi nuevo auto. No nuevo para una concesionaria, no nuevo si contextualizamos a nivel capitalista el valor de objetos que se quieren indispensables y deshechables en un abrir y cerrar de ojos. Era nuevo para mi. Tenia 13 anios de antiguedad. Sin ir mas lejos la edad de un hermanito menor, ya que tengo 21.

El permiso de conducir no tardo mucho en llegar. El primer intento fue infructuoso, dado que el inspector no aprobaba mi irrefrenable tendencia a interpretar los semaforos en amarillo como una incitacion a acelerar, en lugar de frenar.
El segundo salio viento en popa. Pese a la cantidad de puntos perdidos por una minima subida al cordon de la vereda al doblar la esquina, una tarde del 20 de julio, la ley me abrazaba e incluia en su hermandad.

Pese a mis objeciones ambientales, no tarde en sacar algun probecho monetario de mi maquina contaminante, como se me dio por llamarle en ese entonces. Consegui un trabajo que requeria cierto nivel de movilidad y me daba la ocasion de visitar diferentes ciudades (combustible y horas de viaje pagadas por el organismo).

En una de mis excursiones, no daba con la entrada al establecimiento, y no tuve mejor idea que preguntarle a un patrullero de policia, estacionado cerca.
Dejenme describirles brevemente a la policia, no sin antes establecer un paralelo entre la policia Argentina y la policia Canadiense. Paralelo necesario, dado que siendo una llama polar, preso de la dualidad juridica y cultural que acarrea el pertenecer a dos lugares, no me queda opcion.
Ahora resumamos en un parrafo a la policia argentina: Son algo asi como los insectos. Los hay de todos tamanios y colores. Algunos son inofensivos, otros pueden picarte, lastimarte y hasta matarte y muchos de ellos hasta comparten la caracteristica de seguir ciegamente un objetivo X.
Por lo general se los asocia con el abuso de poder. Hay quienes replicaran que la corrupcion policial, lejos de jusitificarse, se explica con los bajos sueldos que estos cobran. Desventaja que pretenden compensar con todo tipo de chantajes y coimas. Algunos de ellos hacen su trabajo y llevan la moral y el derecho civico como estandarte. Son los menos y rara vez duran, consumidos por un sistema que los corrompe. Las reglas estan para romperse, unica forma de sobrevivir y legado caracteristico del argentino promedio.(sepan disculparme los que no pertenezcan a esta categoria)
Ver un policia en Argentina, no es en general motivo alguno para sentirse seguro. En ocasiones puede hasta ser lo contrario e incitarnos a cruzarnos de vereda.

Un policia en Canada es algo asi como lo contrario. Ganan alrededor de 40 mil al anio sin ningun tipo de antiguegad. No solo el dinero de las coimas no les hace ninguna diferencia a nivel economico, sino que aceptarlo les cuesta su trabajo. Paralelamente, diria que se criaron convencidos de que 2+2=4 en todos los universos posibles, y que las reglas de transito son realidades irrefutables al punto en que, a falta de linea punteada, pasar un auto resulta un crimen tragico con potenciales victimas multiples, pasar un semaforo en amarillo es atroz y....un canio de escape roto hace un ruido espeluznante al punto en que el resto de la gente se vera turbada por el ruido y no podra estudiar, trabajar o jugar a al tutifruti en la paz y harmonia que tanto mercen.

Volviendo al tema, el patrullero me indico la entrada principal, no sin advertir que mi canio de escape hacia demasiado ruido.
Tienen un sistema de lo mas eficiente en el que registran absolutamente TODO. Me pregunte entonces si no habria registrado mi matricula y adjuntadola a alguna suerte de nota o advertencia. Tambien me chupo un huevo.

Pasaron casi dos anios. El neon me habia llevado a todos lados. Miles de kms por rutas, Hitchhikers, ciudades, un recital y
hasta el medio de un bosque embarrado, sin casas, luces, telefonos y con unos 3 litros de combustible en el tanque.
Odiaba contaminar y gastar en nafta y seguro. Pero les puedo asegurar, pocas cosas hay mas maravillosas que la posibilidad de irse lejos, muy lejos cuando mas lo necesitamos.

Manejaba por la avenida Belvedere, ojos fijos en el camino y en el Mp3. Aunque no en la interseccion, en donde un patrullero estaba apostado. Vi el semaforo en amarillo. Aceleré. El neon rugio por la falta de silenciador. Se noto que aceleré. El patrullero empezo a seguirme sin sirena. Se me dio por asumir que seguian a alguien mas. Finalmente me hicieron senia de parar.
Saben cual es el soborno de un policia canadiense? El respeto. Hacerles sentir que lo que te dicen en verdad te importa. Que haber acelerado en amarillo fue quizas la tragedia mas desesperante de toda tu existencia y no sabes como reponerte de ello. Lo mas curioso es que suelen creerte, pues, para ellos, realmente resulta una tragedia.

Se le dio por preguntarme; -Cuanto hace que tu canio de escape esta roto??
STOP. FLASHBACK....WAIT A SECOND.....
Una seguidilla de imagenes rapidisimas me llevo a aquel dia de trabajo en que ese otro policia de aquella otra ciudad, me lo habria advertido hacia ya un anio y medio....
DECISION: me la juego a que no figure nada en su sistema?? Si miento...lo sabra?
-mmm creo que hace cosa de un mes empezo a hacer algo de ruido...
CHAN!!! ZANATAAAAAAAAAAA
-Ok, respondio.

Al parecer la saqué barata. Me perdono la tragedia de la luz amarilla y el escape. Pero me puso una multa de 50 dolares por llevar un papelito de seguro vencido. Si no la pago en un mes, se duplica.
Calentura...

Un dia despues, ya reemplazada mi tarjeta de seguro, y mirando precios para cambiar al canio de escape....
Hiba con un amigo en el Neon. Aparece un patrullero.
Esta vez, me negué a creer que me estaban siguiendo a mi. Era imposible. No solo no habia hecho nada, sino que dos veces en dos dias resulta un exponente de la ironia y de la mala leche.
Circule unas 10 cuadras con el patrullero atras, hasta que se arto y puso la sirena.
Cuando se aproximo a mi ventanilla con cara de "te me estabas escapando ehhh!!!" me dije que yo seria su presa del dia. Junto con el gato que tendria que bajar del arbol y la viejita que necesitaba una mano para cruzar la calle.
Contuve mi risa. Y me costo. Me costo aun mas no reirme cuando le pidieron identificacion a mi amigo. Para que carajo le piden identificacion a el????
Cuando volvieron al patrullero a revisar mis papeles me empecé a reir. Hasta me entretuve considerando cuan divertido seria arrancar y aventurarme en una escena patetica de Policias en accion!:P

-Le pongo una advertencia oficial. Tiene 48 horas para cambiar su canio de escape. Si lo llego a agarrar denuevo, le pongo una multa de 150$.

Y en eso estoy. Es feriado y no hay un puto mecanico abierto...me re cabio.

jueves, 11 de marzo de 2010

Se me ocurre nomas...

En tentativa de retrospectiva alcanzo a ver lo siguiente: Siempre crei que el fin ultimo (no ultimo en tanto ideal, plenitud o colmo de la perfección sino ultimo en tanto posibilidad máxima alcanzable) de una persona era quedar en la memoria de los otros. Toda consideración que implicara la necesidad de desarrollarse al máximo en un dominio particular a partir del cual contribuir al mundo, quedaba excluida. Nuestra habilidad para algo en particular no hace mucho mas que exponenciar las posibilidades humanas, pero no refleja en absoluto la globalidad de nuestra posición en el mundo. Al fin y al cabo no importa tanto lo que hacemos, sino lo que sentimos al respecto, siendo que este sentimiento, es lo ultimo que va a quedarnos en nuestro camino al cajón.
Pero como lograr que nuestra postura emocional frente a lo mundano sea recordada en alguna instancia, siendo que se asemeja tanto a la del promedio de la gente?. Nuestra identidad existencial se desvanece ante la generalidad de lo compartido.
A una existencia efímera, un recuerdo efímero evocado en algún momento de la psiquis de algún querido. Parece un trato justo. No me molesta el olvido, siempre y cuando no tenga que vivirlo después de muerto.
Si en el otro caso, lo único que tenemos es esta vida, vivirla en calidad de ser desapercibido no se acomoda al desear del promedio.
Esto me hace preguntarme, porque necesito el recordar de un tercero para demarcar mi presencia o mi felicidad?.
La necesidad de un referente resulta absurda en términos de cuan real, o cuan sustancial me siento. Es ya suficiente que vivo de mis propias ilusiones de dudosa procedencia como para agregarle el testimonio o la percepción de un mejor amigo.
Porque Zarathustra decide internarse en el bosque? Por no haber prueba fehaciente de nada, porque abandona las convicciones humanas y se remite a los instintos, que, poco fiables, ganan valor al menos en sus sentidos.
Si entre amigos creamos un universo reticente al olvido, que de otra manera no podríamos lograr individualmente, quiere decir que la colectividad en el recuerdo es indispensable.
Pero porque? Los recuerdos son siempre de lo mas esquivos, la imposibilidad de recordar objetivamente nos enmaraña en un terreno de idealizaciones. La posibilidad de error es casi absoluta, pensando sea en grupo, o a solas.

Cuenta hecha del arraigue a lo social, les puedo arrimar alguna raíz de todo esto: No me hizo falta la clase de introducción a la antropología para colegir que, tarde o temprano, casi todos los seres humanos necesitamos rodearnos de gente.
Lo cierto es que el profe plasmo esta idea en una exposición de culturas indígenas. La idea era aventurar una conjetura universal que explicara la estructuración de una sociedad y explicara la necesidad del vinculo. Las configuraciones posibles del vincularse, a su turno, definirían las culturas.
Siguiendo este criterio, todo parte de la necesidad. Cazar en grupo, aliarse en batalla, unir recursos, reproducirse en otras tribus para asegurar la variedad de la especie, etc. (factores que, decía el profesor, vemos hasta en los animales).

Esta cuestión, apenas esclarecedora, me resulto una curiosidad. Aunque supiéramos los orígenes del vinculo humano, la pregunta sigue sin ser respondida. Quizas porque me niego a limitar mis amistades a esquemas de vaivenes ventajistas.
Llamenme terco si quieren.
Se descargaron?
Bueno, ahora imaginense un mundo en que no les falta nada. Su comida esta asegurada, su entretenimiento, su satisfacción sexual. Ahora incurramos en una definición descarada e irrespetuosa de lo que es el amor (aunque mas no sea para tratar de responder nuestra pregunta inicial). Digamos que el amor surge de no entender lo que pasa al rededor nuestro. De la necesidad de ser comprendidos, de una canalización estratégica de nuestra emotividad para con la vida, apuntada hacia una persona o hacia algo. Ahora sigamos con nuestro mundo hipotético. Imaginen cubiertos, dados y realizados todos estos factores que conducen al amor.
Somos en estas condiciones, seres auto suficientes, con un saber universal y un dominio que colma nuestras expectativas. Una vez logrado, postulemos la pregunta denuevo: Necesitamos a alguien mas?
Desde lo profundo de mis vísceras mundanas, no puedo mas que responder: SI.

martes, 9 de marzo de 2010

No faltemos el respeto!


Despues de habermelas ingeniado en materia de diversas muchedumbres, aparece una estudiante que viene a poner los puntos sobre las ies a nuestras costumbres.
Resulta que es para mi cosa de todos los dias participar dia a dia de la dinamica de una ciudad. Dinamica en el sentido mas literal del movimiento.
Llamaron mi atencion las diferentes implicaciones que puede tener el solo acto de desplazarse de un punto al otro.
Fijense bien:
Desde el momento en que decidimos viajar en auto y no en colectivo, entramos en un mundo de decisiones. Primero aceptamos el costo adicional al viaje. Combustible, seguro, cuestiones ambientales y demas. No hemos de olvidar la posibilidad de levantar a alguien como sorete en pala si acaso se nos ocurrio cambiar de cancion en el mp3 mientras manejabamos., tomarnos un mate cebado por el acompanante, hacer callar a alguno de los pasajeros en el asiento de atras. O el mismo riesgo atribuido a factores externos: Un peaton tipico canadiense que decide desafiar las leyes de la fisica y aventurarse a cruzar la calle por la senda peatonal solamente respaldado por su derecho civico a hacerlo y la multa de 100$ implicada a quien no lo deje pasar, sin importar a cuanta velocidad vengan los autos de alrededor ni su mismisima vida.
Para seguir con la lista, asumimos comportamientos de manejo correspondientes a nuestra personalidad. O me equivoco? Dime como conduces y te diré quien eres? Cuando ves el semaforo en amarillo, aceleras o frenas?
Cuan lejos de la esquina tiene que estar el peaton para que frenes, si acaso decidis hacerlo? Si pasa un animal, frenas? Miras tu entorno y las maniobras ajenas?

Y si decidimos tomar el bus, le dejamos el asiento a los ancianos? Como saberlo? Quizas se lo tomen como una afrenta, una puesta en duda de su estabilidad y rigor fisico, un prejuicio para con la edad. Caso contrario, no ceder el asiento, estupido joven arrogante e insensible, no ves que es un senor de edad? No ves que la chica esta embarazada? . Y si para ahorrarte esta reaccion te haces el dormido?
Empujas a la muchedumbre hasta el fondo, "no se dan cuenta de que falta espacio?" Miras al piso haciendote el distraido a la hora de moverse para el fondo?
Antes de bajar le das tiempo a frenar al chofer o tocas el timbre a 25 metros de la parada?
Si hay una hermosa colorada sentada en un asiento doble, optas por sentarte con ella antes que con el gordito de anteojos?
Decisiones, gente, decisiones. Y por sobre todas las cosas, como vivimos con ellas.

Al ir caminando, odio a los lentos caminadores. Y no es que no disfrute de caminar lento, es solo que destaco la diferencia entre pasear y caminar. Que hay de los fisicamente limitados a caminar mas despacio? Esta perfecto! A todos va a tocarnos, las rodillas van a debilitarse, asi como cada uno de nuestros musculos, shit happens! Pero porque, en nombre del cielo, no se corren del camino?
Estoy convencido de que cuando sea viejo y vea alguien apurado, procurare correrme. Me pongo de lo mas mezquino, pero nada mas lindo que ahorrarse un empujon imprevisto. Los rapidos en una senda, los lentos en otra y todos felices! :P
Es por eso que adoro el sistema tan ordenado empleado en algunos lugares a partir del cual quienes bajan una escalera lo hacen perifericamente y los que la suben, centralmente(o al revez). De esta forma nunca se chocan!.

Resulta que las aulas de la facultad de psicologia logran acomodar unos 90 estudiantes que se van intercambiando de aula en la medida que terminan las clases. La transicion es lenta y penosa, dado que la puerta es solo una y el respeto al espacio personal esta sobre-estimado en esta sociedad, lo que presenta imposible la posibilidad de pasar dos al mismo tiempo por la puerta y mucho menos de desplazarse a los empujones. Nisiquiera el clasico golpecito en el talon del de adelante es bien visto a efectos de apurarlo.
Es por eso que aqui ejercen una falta de respeto radicalmente distinta. Consiste en hacer una presencia implicita, es decir, estar y no estar al mismo tiempo.
Paso a explicar:
Para manifestar cuanto quieren algo, les basta con ubicarse en un punto lo suficientemente desapercibidos como para no quedar vergonzosamente al descubierto, aunque lo suficientemente molesto para incitar al otro a darse cuenta por si mismo y asi moverse del camino.
Lo antementado se da cuando un nuevo grupo pretende meterse en el aula mientras los ya presentes no han salido aun. Los objetivos de todo estudiante que ingresa a la clase intempestivamente son nada menos que expulsar a los presentes y disputarse los enchufes electricos entre aquellos que necesitan enchufar sus computadoras.

No habia notado esta falta de respeto hasta que hoy, (y con esto me remito al principio del post) Hizo aparicion una chica al comienzo de nuestra clase, quejandose abiertamente ante todos nostros, manga de irrespetuosos por la forma en que habiamos entrado. Nos propuso entonces, para el proximo martes, esperar en la puerta del aula a que todos salgan, antes de mandarnos adentro.

los voy dejando porque, pesada la clase y todo, tengo que prestar atencion....

Bien que globalmente prefiero el respeto, debo admitir que en el fondo me aburre sobremanera. Uff, cruzo los dedos y deseo que nunca seamos perfectos!!

sábado, 2 de enero de 2010

Con los puños cerrados!

Estos dias que pasaron fueron por demas maravillosos. Primeramente se me fue la paranoia del primermundista recien llegado y fui inducido lisa y llanamente al influjo de un re-acostumbramiento al lugar donde me toco nacer. Anteponia antes a mi parcimonioso discurrir, la tranquilidad de saber que nada nunca hiba a pasarme, y es justamente conscientizando la inminencia de un peligro que uno termina por quedarse tranquilo. O al menos tan tranquilo como puede estarse, si se considera que, aun no estando en paises mas jodidos, seguimos sin recomendar ciertas tranquilidades a la hora de preservar nuestra seguridad, a saber: no cruzar sin mirar, no salir de noche solo y caminar por areas reconditas,no prestar atencion al grado de mantenimiento de los edificios del barrio para asi saber si se trata de un lugar "de mierda" del que hay que salir lo antes posible para que "no te violen", etc. Otras cosas como no contar el vuelto del kiosko, no saludar al chofer del bondi, bancarte la cara de culo de la gente extraña y demas, subyacen a la categoria de lo bancable.
Todo fue cobrando cierto aire de agresividad, y debo admitir que, en muchos de los casos, esta tendencia supo llenar mas mi espiritu aventurero que muchas de las tendencias propias del norte. Voy ahora a lo concreto. Se dio un escenario a las puertas del shopping Dot un viernes 1ero de enero del 2010 en que una extensa linea de gente se disponia a entrar, parada desde hacia una hora, lo que no dejaba claro si lo que querian era ver la pelicula, o escaparse lo antes posible de "una calor de puta madre" que ya empapaba de sudor sus "chetisimos" atavios y resultando en mi, otra de las victimas, un lastimoso cuestionamiento "para que carajo me bañe??"
El calor los mataba,aunque para mi, oscilaba entre matarme y renacerme. Literalmente, dado el contraste del clima que acostumbramos en el norte, la intemperie bonaerense se asemeja a la impresion de estar bajo un inmenso secador de pelo (con aire caliente). Me vi forzado a denotar semejante contraste, y comentandoselo a mis amigos, concluimos que probablemente fuera mas deseable un clima de -30 grados, en que se tiene la opcion de tener frio (al desabrigarse) o de tener calor (abrigandose). En pleno verano, quedar hecho una sopa es la unica opcion.

La cuestion es que veniamos esperando desde hacia un rato, cuando un "cheto refugiado" con una cabellera ostensiblemente ofensiva al buen sentido de la estetica, reservado en sus maneras aunque altanero en su discurrir, principia una charla con el guardia de la entrada a efectos de colarse. Un pelado bien vestido, justo atras nuestro, es decir, ocupando el tercer lugar en la fila de una cuadra, le grita con voz de megafono "flaco, tenes que hacer la cola".
-"esta bien, tengo entradas reservadas?"Respondio el otro, como parandose en la cima del universo, clavando una bandera y reclamando este espacio CHETOLANDIA.
El pelado lo arranco de su fantasia una vez mas "flaco, la cola la haces igual"

Yo me reia como tratandose de una comedia, recordando como en el norte la gente respeta tanto el espacio personal y los turnos al punto de que nadie jamas se cola. Y cuando lo hacen, impera la cobardia de no faltarle el respeto a nadie. Esto desemboca en escenas como la siguiente: Una familia distraida se mete adelante de una linea de dos cuadras de espera, nadie les dice nada. Alguien se tira un pedo en un ascensor, nadie replica "hijo de puta te re cagaste estamos en un lugar cerrado", un semaforo se traba en rojo, se quedan sin arrancar, casi diria hasta que alguien venga a arreglarlo. Y otro ejemplo culminante, mis piernas y las de un amigo cada uno tendido a lo largo de las butacas del fondo de un Omnibus larga distancia, bloqueando el acceso al baño. Nos despertamos por propia cuenta ante una fila de gente que queria ir al baño, pero preferia mearse ensima antes de corrernos o pedirnos que los dejasemos pasar.

El cheto se dio por entendido, aunque en vez de irse para el fondo, trato de inmiscuirse en otras secciones, a ver si tenia mejor suerte.
Tiempo despues, ante otra negativa de acceso por parte del guardia, contento del otro lado del vidrio con su aire acondicionado, hizo aparicion otro individuo de remera roja, quien transgrediendo la fila, con el mayor descaro y disimulo, se instalo delante nuestro en una entrada paralela, a ver si podia entrar antes, profiriendo como quien no quiere la cosa un "esta cola se genero como muy espontaneamente"., a lo que el pelado justiciero detras nuestro, respondio ya encolerizado "CHE, espontaneo!!, andate para atras!!"

Ya entrando al shopping, la camada de los que encabezabamos la fila, nos aventuramos al ascensor de accseso al hoyts a toda velocidad. Eramos unos 7. Mis tres amigos, una pareja, el pelado justiciero y yo. No se cerraba aun la puerta del ascensor, cuando otra camada de gente se metio a ultimo momento. El tablero indicaba claramente "sobrecarga", pero el pelado justiciero se encargo de que todos se enteraran con su voz de megafono. "CHEE LOCO BAJENSE QUE HAY SOBREPESO!!!". Nadie hacia caso. Todos se hacian los boludos, hasta que amagando un empujon y dada la presion de la circunstancia, la otra camada termino por bajarse precedida de un ultimo pretencioso frustrado que se quedo mirando el interior del ascensor. Antes de que las puertas se empezaran a cerrar, el novio de la pareja miro al frustrado desde el fondo y exclamo "te re cabio!!". Seguido de nuestras carcajadas y de las puertas cerrandose. Fue como renacer.
(por cierto, vayan a ver Avatar, el final es predecible, pero la idea es buenisima y los efectos se van al carajo de buenos)

Y siguiendo esta tendencia, los vocinazos de los autos. Suenan ante cualquier estupidez. Antes creia que era por algo. Al llegar del aeropuerto, nos quedamos de clavo en un embotellamiento ante la barrera de la estacion Liniers. Para cuando el semaforo de la interseccion Av. Rivadavia dio amarillo ya teniamos hace rato una tropilla de autos, esquivandonos o frenandonos a centimetros tratando de avanzar y, cuando no?? tocando vocina, acaso calculaba yo, para canalizar su frustracion. Que otra utilidad?? Tocan vocina como si con eso los autos se convirtieran en helicopteros.
Estas cruzando la calle con senda peatonal y semaforo a tu favor, y te tocan vocina. Estan frenados en un semaforo, y se tocan vocina entre ellos.
Para maniobrar lo entiendo perfectamente. Para vivir en el norte, soy de los que mas tocan vocina. Acaso porque vengo de alla.
Me encanta la velocidad, aunque tambien me encanta conservar mi registro de conducir. Por eso lo disfrute a pleno cuando el taxista me llevaba por la ciudad de Buenos Aires a una velocidad no menor a 110 km/hora. Si señor. Un taxista. Me sentia en rapido y furioso, esquivabamos los otros autos, los peatones, los tachos de basura, como si fueran simples conitos de practica. Sigsageabamos y, por supuesto, tocabamos vocina a todo lo que no se corriera del paso. Objeto, animal, o persona.

Concretando la salida, decidimos tomarnos con mi amigo una Stella Artois en la terraza de su casa, empanadas, guitarra y oscuridad mediante. Se me ocurre preguntar en un kiosko si no tienen. El kioskero esputa un QUE??. NO un "que??" con desgano, no un "que??" presa del cansancio, ni siquiera simplemente un "que??" llevado por el hastio, sino un QUE?? dotado de un sentido tan repugnante que da a entender el siguiente mensaje:"Lo que yo tenga o no, no es de tu incumbencia, andate a la mierda, sos patetico por siquiera dirigirme la palabra"
Crueldad, mala onda respondida con mala onda. Y esporadicamente, aparece gente maravillosa, desplegando felicidad, buena disposicion. Te miran a los ojos y proclaman energicamente "Gracias, flaco, que tengas un buen dia". Librerias, galerias, con gente apasionada que te aborda en conversaciones de lo mas espontaneas.... Buenos Aires te caga a patadas en el culo y te abraza en simultaneo.

Amo esta ciudad, a veces me pregunto porque me fui. No mentira. Lo se perfectamente. Muchos me dicen, una cosa no quita la otra. Tu experiencia nordica no se intercambia con la de aca. Pero si, a veces resulta tan convergente, tan controversial, tan pero tan antagonica la concepcion de uno y de otro, que la dualidad es insoportable.
No puedo vivir ambas realidades. Estando aca o alla, los inmigrantes nos la pasamos riendonos del contraste. Y los locales de uno y otro lado nos corrigen, nos incitan a estar inmersos en una u otra, simplemente llevados por sus costumbres. Pero nosotros no estamos en ningun lado. Transitamos por el medio de un heter cultural infranqueable y la actitud a tomar es a veces indeterminable.