jueves, 11 de marzo de 2010

Se me ocurre nomas...

En tentativa de retrospectiva alcanzo a ver lo siguiente: Siempre crei que el fin ultimo (no ultimo en tanto ideal, plenitud o colmo de la perfección sino ultimo en tanto posibilidad máxima alcanzable) de una persona era quedar en la memoria de los otros. Toda consideración que implicara la necesidad de desarrollarse al máximo en un dominio particular a partir del cual contribuir al mundo, quedaba excluida. Nuestra habilidad para algo en particular no hace mucho mas que exponenciar las posibilidades humanas, pero no refleja en absoluto la globalidad de nuestra posición en el mundo. Al fin y al cabo no importa tanto lo que hacemos, sino lo que sentimos al respecto, siendo que este sentimiento, es lo ultimo que va a quedarnos en nuestro camino al cajón.
Pero como lograr que nuestra postura emocional frente a lo mundano sea recordada en alguna instancia, siendo que se asemeja tanto a la del promedio de la gente?. Nuestra identidad existencial se desvanece ante la generalidad de lo compartido.
A una existencia efímera, un recuerdo efímero evocado en algún momento de la psiquis de algún querido. Parece un trato justo. No me molesta el olvido, siempre y cuando no tenga que vivirlo después de muerto.
Si en el otro caso, lo único que tenemos es esta vida, vivirla en calidad de ser desapercibido no se acomoda al desear del promedio.
Esto me hace preguntarme, porque necesito el recordar de un tercero para demarcar mi presencia o mi felicidad?.
La necesidad de un referente resulta absurda en términos de cuan real, o cuan sustancial me siento. Es ya suficiente que vivo de mis propias ilusiones de dudosa procedencia como para agregarle el testimonio o la percepción de un mejor amigo.
Porque Zarathustra decide internarse en el bosque? Por no haber prueba fehaciente de nada, porque abandona las convicciones humanas y se remite a los instintos, que, poco fiables, ganan valor al menos en sus sentidos.
Si entre amigos creamos un universo reticente al olvido, que de otra manera no podríamos lograr individualmente, quiere decir que la colectividad en el recuerdo es indispensable.
Pero porque? Los recuerdos son siempre de lo mas esquivos, la imposibilidad de recordar objetivamente nos enmaraña en un terreno de idealizaciones. La posibilidad de error es casi absoluta, pensando sea en grupo, o a solas.

Cuenta hecha del arraigue a lo social, les puedo arrimar alguna raíz de todo esto: No me hizo falta la clase de introducción a la antropología para colegir que, tarde o temprano, casi todos los seres humanos necesitamos rodearnos de gente.
Lo cierto es que el profe plasmo esta idea en una exposición de culturas indígenas. La idea era aventurar una conjetura universal que explicara la estructuración de una sociedad y explicara la necesidad del vinculo. Las configuraciones posibles del vincularse, a su turno, definirían las culturas.
Siguiendo este criterio, todo parte de la necesidad. Cazar en grupo, aliarse en batalla, unir recursos, reproducirse en otras tribus para asegurar la variedad de la especie, etc. (factores que, decía el profesor, vemos hasta en los animales).

Esta cuestión, apenas esclarecedora, me resulto una curiosidad. Aunque supiéramos los orígenes del vinculo humano, la pregunta sigue sin ser respondida. Quizas porque me niego a limitar mis amistades a esquemas de vaivenes ventajistas.
Llamenme terco si quieren.
Se descargaron?
Bueno, ahora imaginense un mundo en que no les falta nada. Su comida esta asegurada, su entretenimiento, su satisfacción sexual. Ahora incurramos en una definición descarada e irrespetuosa de lo que es el amor (aunque mas no sea para tratar de responder nuestra pregunta inicial). Digamos que el amor surge de no entender lo que pasa al rededor nuestro. De la necesidad de ser comprendidos, de una canalización estratégica de nuestra emotividad para con la vida, apuntada hacia una persona o hacia algo. Ahora sigamos con nuestro mundo hipotético. Imaginen cubiertos, dados y realizados todos estos factores que conducen al amor.
Somos en estas condiciones, seres auto suficientes, con un saber universal y un dominio que colma nuestras expectativas. Una vez logrado, postulemos la pregunta denuevo: Necesitamos a alguien mas?
Desde lo profundo de mis vísceras mundanas, no puedo mas que responder: SI.

1 comentario:

  1. Alguien con quien compartirlo y disfrutarlo =)
    O quien te ayude a hacerlo, en caso de que seas un(a) neurótico(a) que no puede ser feliz, jiji

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