
Vamos a suponer una historia. Y no vayan a tomarme en serio. Les digo que esto nunca ocurrió en absoluto.
Mi hermana nunca se fue de viaje dejandome la comida que le sobraba en el freezer. Jamas se le hubiera ocurrido separarse de aquella masa prefabricada para rollitos primavera.
La verosimilitud de pretender que esta masa de rollitos estuvo estacionada en el freezer de mi departamente durante meses, es ridicula.
Menos aun tienen que creerme si les digo que hace semanas que no me queda nada en la heladera para comer y vengo improvisando las recetas mas insolitas y descolocadas. No es mi estilo.
Si el pan se acabara, una persona como yo, en su sano juicio no pensaria en buscar otras alternativas donde untar mi mermelada.
En el remoto caso en que lo antementado ocurriera, este algo no seria ni por asomo las hojas de masa para rollitos primavera, hace tiempo abandonadas.
Y ya que nos divertimos con la negativa, porque no reirse tambien del absurdo de pensar que, en tal caso, esa masa para rollitos primavera terminaria en la tostadora. Y con ella una llamarada altisima. Fuego rojo.
En el mismo bochornoso de impensable escenario, figurense a una llama polar corriendo con una toalla en la mano, desconectando la tostadora, tirandola al piso y extinguiendo el fuego a toallasos.
Vuestra creatividad ha llegado lejos a esta altura de la historia hipotetica. No les costara trabajo entonces imaginar al mozo del restaurant de abajo subiendo a preguntar si debe hacer evacuar a sus clientes o no ante el ruido intermitente de una alarma de fuego. A todos los vecinos salidos a la puerta, al nunca llegado camion de bomberos.
A los inimaginables muchachos con cascos y hachas sonando a mi puerta.
Aunque esto hubiera pasado, los bomberos me hubieran dicho que no me preocupe, que mas aya de mi orgullo y su perdida de tiempo, no habrían consecuencias de ningún tipo. Me habrían pedido abrir las ventanas y prender los extractores para que la alarma no se activara denuevo y se hubieran ido riendose.
Nada de esto importa, porque esta historia nunca ocurrio.