Ayer choqué con el auto. Así de simple. O mejor dicho, me chocaron, aunque en gran parte fue culpa mía.
Lo cierto es que, mareado y sorprendido como estaba, salí del auto para conseguir otra perspectiva de la magnitud de lo que acababa de pasar.
Y, de mas esta decir que me ahorré la rutina del pellizco corroborador de realidades. Ya saben, ese que nos damos para cerciorarnos de que no se trata de un sueño.
No me digan que no les paso? Alguno de esos sueños nítidos, tan nítidos que nos convencen de un escenario atroz.
Y como tengo un historial extenso de este tipo de sueños, en que alguien se muere, mi departamento se prende fuego, alguien me roba toda la plata en la cuenta del banco y de un momento para el otro estas debiendo un millón de dólares a alguien, vestido con un taparrabos, y tomando vasos de magma todos los desayunos.
De ese tipo de sueños hablo. En los que te despiertas, aliviado y con renovada apreciación de la realidad calma que antes dabas por sentado.
Me encontré deseando despertarme de un momento para el otro, y mi cerebro necesito repetirme todo denuevo. Y otra vez, y otra vez. La única forma de que me entrara en la cabeza y no fuera archivado como otro de mis pensamientos delirantes.
Porque, no se si se los conté en algún momento, pero tengo algún que otro problema de atención. Les cito un ejemplo:
Todos sentados a la mesa, tema de conversación: están dictando una nueva ley, quieren conseguir fondos para construir un nuevo parque. Alguien en la mesa comenta;
-Si, leí en el diario esta mañana que les falta presupuesto, quizás lo van a demorar unos dos años.
PUM! Me fui del tema. Ya no estoy en la mesa. Vuelo por altas planicies a toda velocidad, esquivo una bandada de pájaros. Aparezco en una ciudad justo en el momento en que un gigante monstruoso esta rompiendo todo a la mierda con sus rayos locos. Lo enfrento, y ante transeúntes despavoridos me convierto yo mismo en un monstruo, y me digo que las fuerzas del mal y del bien se funden y no son mas que una. Así que la batalla no tiene ningún sentido, pero seguimos peleando por mera diversión.
Alguien apoya una taza en la mesa, vuelvo a la conversación en el preciso momento en que ese alguien decía:
-Lo que pasa es que si no saben cuando lo van a poder construir no pueden prever….(x).
A lo que yo agrego:
-Creo haber leído, o escuchado en algún lado que capaz lo demoran unos dos años.
-Martin, dijimos eso hace dos minutos.
-Ah.
-Donde estabas??.
-Eeeh, no tengo idea.(sobre volando montañas y combatiendo al mal es lo que pienso)
Y la verdad es que no tengo idea. Ya varias personas, incluida la que manejaba conmigo me dijo que, si bien venia yo distraído, el que se dio fue un accidente común.
Accidente. Accidente, ayer. Ayer, auto. Auto, choque Asociaciones inmediatas. Y mientras escribo, el video se reproduce de nuevo, nítido.
-Dude!!!.
Miro a la derecha, un auto se viene con toda. No, no se viene, ya esta acá.No hay nada que hacer. Camara lenta, muy lenta. Ruido, mucho ruido, pedazos de auto volando por el aire. Dolor. El cuerpo de mi amigo, sacudido contra su voluntad con una velocidad apenas humana, arremete contra la ventana.
Quiero salir del auto, pero ya no estoy en el. Me fui, de nuevo a otra realidad. Bruz esta de mal humor y llueve, me entero esa mañana. Mi cama esta calentita, pero hay que ir a la universidad y después a trabajar. Lo llamo y le digo que lo paso a buscar.
Las imágenes en estas circunstancias son transferidas de un hemisferio al otro de mi cerebro a una velocidad increíble. Sin darme cuenta, vuelvo a mi escenario.
-Max!!! Estas bien???
Se agarra la cabeza con las dos manos. Pienso en su bebé. Lo conocí esta mañana, cuando lo pasé a buscar respondiendo a su llamado.
Me llamo en clase, que desubicado. Yo también soy un estúpido, dejo el celular prendido en clase. Estoy en el banco del aula, la profesora habla pero no la escucho. Solo escucho mi teléfono, que me apresuro a contestar.
-Que pasa, Max?? Estoy en clase.
-Ah! Disculpame, lleve el auto al mecánico, no tengo colectivos y mi novia todavía no llego para quedarse con el bebé. Me pasas a buscar???
-Bueno, salgo de clases y voy para allá.
-Gracias! te debo una.
Me debía una. Ahora le debo muchas mas. O al menos así me siento. Porque me siento así? Paso algo….
-Max!! Estas bien???.
-Si, estoy bien, me golpeé la cabeza un poco.
Bajo del auto, y voy corriendo hacia el auto azul que nos reventó al medio. Mi auto debe estar destrozado, pero no importa. Corro al auto azul medio mareado, una chica rubia estaba hablando con la conductora.
Me asomo y le pregunto si esta bien. Me miro impasible y profirió un "yo me ocupo", de lo mas tranquilizante.
Miro alrededor, unos veinte autos parados. El trafico interrumpido por dos patrulleros apostados en la intersección. Una ambulancia llegaba y dos enfermeros nos aproximaron, a mi y a Max para preguntarnos como estábamos.
La lentitud con que nos hablaban me hizo sentir…raro.
Papeles de seguro, matriculas, numero de grúa y valla uno a saber que mas bailaban delante mío. Mi auto destruido.
Hacia una semana que lo tenia. Mi novia y yo tomamos la iniciativa de hacer un mini viaje antidepresivo al pueblo de Magog, en plena noche, algunos días atrás. Estuvo lindo.
Y por alguna razón, el auto no me importaba. Casi nos matamos. Pudo haber sido muchísimo peor.
La grúa se lo llevo. Y no supe mas nada.
Llamamos al trabajo para explicar la situación. Max me dijo que todo estaría bien.
En contrapartida, un sentimiento visceral me dijo que las cosas cambiarían por un tiempo.
Hicimos caso omiso de los enfermeros y de la policía que nos recomendaban ir al hospital por las dudas y nos encaminamos al trabajo.
Lo cierto es que tratamos. Tratamos de responder un par de llamadas, pero la cabeza no nos trabajaba. A max el monitor le daba vueltas. A mi me dolía el cuello y no podía pensar. Una mujer me llama para preguntarme por una estupidez que en condiciones normales me hubiera tomado cinco segundos responder. No se me ocurría que hacer.
-Max, vamos al hospital.
-Dale.
Esta todo cubierto (excepto mi auto). Por suerte nadie salió herido.
Esa noche mi novia vino a hacerme el aguante y nos quedamos mirando tele.