viernes, 6 de noviembre de 2009

Un alito de desesperanza se apoderaba de el. En el transcurso del ulimo semestre se las habia rebuscado para dejar pasar un sin numero de oportunidades. Pero nada de eso importaba. El ser humano era, fue y sera una entidad cambiante en estricto vinculo de dependencia con su circunstancia.
Lo desesperante era que esta definicion del ser humano se aplicaba a el en todo su exponente. Las circunstancias accionaban sobre su persona como las olas del mar sobre un pedazo de madera que se deja arrastrar por las orillas a merced de la madre natura. Las circunstancias lograban un efecto de erocion sobre su ser, un desgaste constante del armazon que una vez supo felizmente llamar dicha.
Y postrado en su cama, libros esparcidos a sus flancos, evocaba imagenes, sonidos y olores de la infancia. Una madre altiva, simbolizaba la autoridad en todo su esplendor, inculcandole las primeras nociones de responsabilidad.
-Tomas! No quiero subir y enterarme de que no limpiaste tu habitacion, eh!!.
Y era entonces que la punzada se hacia nitida, lo atravesaba de lado a lado del corazon, como un diminuto conejo sorprendido por un leon. En ese entonces la seriedad era tal, que si el universo tenia un fin, era aquel ante su madre, en esa interrupcion fatal de la harmonia que venia sosteniendo, sumido en la realidad alterna facilitada por sus figuras de accion:
Un Batman musculoso con excesiva armadura, linterna verde, Superman, Spiderman. Todos disputandose el poder en un escenario dispuesto por el chico en sus minutos de omnipotencia, de gloria.
Volviendo en si, recordo que las libertades estan sujetas a la variable del ritual. El ritual organizado nos da acceso al tiempo de recreacion. Hacer de tu vida una serie de rituales en aras de posteriores libertades.
Tomas se dijo que el ritual comenzaba con un primer paso. Volviendo en si, se aferro al libro de paginas raidas ya oculto entre las sabanas de su cama. La imagen de Descartes en la portada.
Todo sea por el disfrute. Al fin y al cabo la eleccion del autor habia sido adecuada. Que mejor manera de incorporar una actitud sistematica de la vida que dedicar su trabajo practico a un cientifico que consagro su vida al descubrimiento de verdades absolutas??. Bueno, algo mejor tenia que existir. La necesidad de evadir semejante aburrimiento lo requeria.
Solo restaba empezar. Pero no con el estomago vacio. La jornada laboral habia sido intensa, y se debia una cena digna de reyes. Al fin y al cabo no cualquiera perduraba en la tentativa de conservar un trabajo tan exigente como el suyo.
Te levantas con la mejor de las disposiciones a contribuir a tu medio laboral hasta que una serie de individuos parecen empecinarse en absorver tu energia positiva.
Tres años seguidos trabajando en un distinguido local de ropa cheta le valio de alguna forma el cargo de gerente. La palabra le quedaba grande en contraste con sus responsabilidades, claro. Si, tenia la autoridad para hacer sugerencias a los otros empleados. Algunos de ellos mas adultos que el, pero bueno, no podia dejar que el mito de respetar a los mayores pusiera en juego su autoridad. Al fin y al cabo debia mantener una imagen de quien se sabe los secretos de las ventas.
En sus primeros meses lucio su carisma ante clientes de toda laya. Un atrevimiento y una sangre fria que, exceptuando aislados casos de gente ofendida, lograban mantener las ventas arriba, y sus comisiones por el cielo.

continuara....:)