UNA JORNADA PRODUCTIVA!!!
Hablando de experiencias laborales! Decidi en su momento postergar la continuacion de la ultima nota. Nada mas y nada menos por tratarse de mi experiencia trabajando como vigilante. Quizas la deje para otro momento. Tuve a su vez otra experiencia laboral haciendo publicidad en escuelas sobre un programa gubernamental. Me comprometo a tirarles alguna anecdota al respecto en algun momento.
Sin embargo, hoy me doy el lujo de narrar una mini-experiencia de trabajo recien salida del horno dado que, bueno, tuvo lugar hoy.
Resulta que la ciudad en la que vivo, Sherbrooke, cuenta cerca de 150mil habitantes. Creo saber que, en muchos casos, nuestra sudaca perspectiva de lo que es una ciudad bien poblada, no nos deja mas opcion que ver a nuestra querida Sherbrooke como un pueblucho perdido. Claro que al vivir en Canada vamos a atenernos a la perspectiva local, a saber, Sherbrooke es reconocida como una de las ciudades mas grandes de Québec. Punto y aparte.
Uno de los principales centros de desarrollo de nuestra ciudad es justamente la Universidad de Sherbrooke, institucion que alberga ciertos miles de estudiantes, siendo a su vez motivo de visitas y migraciones constantes de gente que viene a estudiar por los lindos programas ofrecidos. Sin abundar mucho en datos, creo que el 10% de la poblacion se beneficia economicamente gracias a un vinculo con la universidad.
Esto en gran parte se debe a que constantemente ofrecen trabajos de medio tiempo a los estudiantes inscriptos. Y es aqui donde hace entrada mi anecdota. Mi cuñado y yo tuvimos la suerte de formar parte de este numero de estudiantes contratados por la facultad.
El asunto es el siguiente: Todos los cuatrimestres se hace una ceremonia en honor a los estudiantes que se van graduando. Ultimamente se volvio una cuestion de orgullo para la universidad, el hacer de esta ceremonia un evento mayor. En la aventuracion de alguien que, poco experimentado, opina, les diria que esta compleja ceremonia es una manifestacion del orgullo de unos pocos que deriva en el aburriemento de unos cuantos.
Aburrimiento es una palabra muy condenadora pero que hace la suficiente justicia dadas las circunstancias. Imaginen 15mil personas en un estadio. No personas queridas o tansiquiera conocidas. (si acaso puede concebirse el conocer tal cifra). Hablamos de un numero interesante de gente reunida. Muchos diran que en cuanto a "gentio" 15mil es poco. Cualquiera que haya visto un partido de River Plate, habra estado en presencia de una muchedumbre que asciende a las 70mil personas.
La diferencia entre una ceremonia de graduacion y un partido de River Plate es algo evidente. Uno no se figura a todos los simpatizantes del equipo aplastados en la tribuna siendo llamados individualmente a ser ponderados por sus logros en materia de canticos violentos.
Una ceremonia de graduacion, sin embargo, contiene mucho de esto. Claro que la unica vez que fui, fue el cuatrimestre mismo en que una persona muy cercana egresaba de la universidad. Obviamente todo ese aburrimiento no aplaco mi entusiasmo y ganas de quedarme.
Este cuatrimestre la realidad cambia, dado que nos encontramos detras del escenario. El dia de hoy trabajamos de asistentes escenciales al montaje del evento de egresados, o "Collation des grades". Mi cuñado, sin embargo, supo definir mejor nuestro trabajo: "Mulas de carga", lo llamo.
Nos presentamos a las 8h30 de la matina en una carpa improvisada cerca del estadio de futbol donde tendra lugar la ceremonia, a no ser que llueva mañana (desventurado San Pedro mediante). Dimos parte de nuestra puntualidad a una mujer escondida tras cierto monitor de plasma de los que uno no espera ver en una carpa al lado de una cancha de futbol. Eso es riqueza!. La temperatuda estaba bastante baja para ser otoño y casi lamentamos no haber traido mas abrigo. De hecho estabamos por lamentarlo, cuando un hombre mas bien gordito tomo la iniciativa de subirse a un banco en señal de ser el director de la orquesta. Le basto un discreto "atencion por favor" para que la friolenta muchedumbre de empleados recien llegados se le acercara.
Dirigiendonos una mirada condescendente y con dejo de asco, ordeno "quienes vinieron sin abrigo en el dia tan helado que va a tocarnos, retirense al estadio techado y trabajen en el montaje del escenario que sera usado en caso de lluvia". A esto agrego, perdiendose supongo en recuerdos pasados "no queremos que el evento se arruine por la ineficiencia de gente con frio". Sin ninguna intencion de ser considerados unos cobardes e ineficientes friolentos, dimos con mi cuñado un paso al frente, como soldados espartanos dignos de sus puestos. O quizas fue solo por desobedecer al gordito.
Nos dividimos en grupos de trabajo de 3 a 5 personas para luego dirigirnos al estadio.
La escenografia que nos mostraban en los planos constaba de una tarima gigante en forma de estrella. El centro de dicha estrella seria la plataforma en que la gente importante haria su aparicion para lucirse ante el microfono y los concurrentes. Se hizo una excepcion a la regla de "gente importante" siendo que cierto salame de dudosa procedencia y orientacion sexual, se apodero del microfono durante 30 minutos en que hostigo a los pobres trabajadores con pruebas de sonido. Cabe destacar que no variaban mas alla de frases como "hola, hola SI SSSSSII SIIIII" "PRRROBANNNDOOO uno dosss, tresss SSSIIII".
La gran estrella luce los colores de la universidad; verde y amarillo (o verde y oro, segun las orgullosas autoridades) y esta circundada por plataformas de madera y metal sobre las cuales se dispusieron un sinnumero de sillas para los graduados.
Suena simple, pero lo cierto es que la experiencia de hoy, hizo que mi cuñado y yo replantearamos nuestra idea de "canadienses eficientes".
No pusimos en duda su poder de anticipacion. Los planos estaban en perfecto orden. Sabian la cantidad exacta de graduados y sus posiciones. Conocian tambien la cantidad de empleados, sus grupos de trabajo, supervisores y recreos de almuerzo o café.
El no saber la funcion de sus empleados....Bueno, eso genero la primera brecha que ciclicamente ridiculizo todos los otros esfuerzos de los organizadores del evento.
En un principio creiamos que eramos muchos para demasiado poco trabajo. Y lo cierto era que no nos equivocabamos. Unos cientos de estudiantes hacian rondas para darse calor, mientras discutian en voz alta la disposicion milimetrica de un material escenografico que nisiquiera estaba aun en movimiento. Era como discutir cuanta mostaza se pondria en una hamburguesa para cuya carne todavia no se habia matado a ninguna vaca.
Este desconocimiento se hizo cada vez mas evidente. La cantidad de gente al pedo se acrecentaba, hasta que un mequetrefe de cuestionable autoridad pidio "algun voluntario para X tarea pertinente" ante unos empleados que parecian refregarle indiferencia. Por suerte, nuestro jefe de equipo, un ex compañero de mi clase, robusto y con una cara de esos nerds intelectuales que debemos mantener cerca en pos de un futuro asegurado, irrumpio en la ronda condenando al mequetrefe. "si no delegas al azar, nadie te va a dar bola!!" Y sin mas, cagandose en las tareas pre establecidas y jamas comenzadas, nos mando a dar una mano al grupo que con sudor frio desplazaba las plataformas metalicas del evento.
Todo venia viento en popa, hasta que la naturaleza egocentrica de los empleados surgio de sus cenizas. Todos eran los Diego Maradonna de la organizacion de eventos y se obstinaban en dirigir a sus no menos arrogantes colegas.
Nos pusimos entonces manos a la obra con mi cuñado en la disposicion de sillas y de cuanto material hiciera falta en el lugar, siempre sorteando ciertos obstaculos: LA GENTE INVOLUCRADA. A nuestro alrededor se lucian aquellos para quienes toda excusa para dejar de trabajar era buena. Estos grupos se dividian entre los que miraban al piso como contando la cantidad de microbios sobre la tierra, los que tendidos cual vacacionando se gastaban las uñas sacando injustificadamente pedazos de cinta negra que luego miraban con el detenimiento que se debe a un especimen de estalactita lunar, los que se disputaban las cintas metricas para medir la distancia entre asientos aun no dispuestos, los que perseguian las hojas con los planos que se volaban, los que barrian, los que criticaban a los que barrian, los que pasaban el trapo, los que criticaban a quienes pasaban el trapo y hasta unos aparentes recienes llegados que ignorando la situacion, deshacian sistematicamente el trabajo de otros para hacer algo diferente y/o doblemente ridiculo. Ah! me olvidaba de quienes criticaban a estos ultimos. :)
Con mi cuñado no podiamos mas que reirnos. Era como un videojuego en el que tratabamos de llegar a la meta "esquivando a los monstruitos". Todo esto mientras postulabamos situaciones hipoteticas para entretenernos. Cito algunos ejemplos:
1)La aparicion de un vomito en la rampa de acceso al escenario, que hacia resbalar al Decano de la facultad para luego destrozar su cabeza contra el suelo dejando una grieta que seria luego ocupada por la infortuita pierna del Decano sucesor, que decide amputarla y dejarla de trofeo para los futuros jugadores de futbol del terreno ya desierto.
2)La golpiza propinada a uno de los supervisores de proverbial estupidez.
3)El bajarle subitamente los pantalones a cuanta persona fuera posible en el estadio. Incluido un anciano vestido de traje.
4) El posible impacto de una botella de vidrio sobre la cabeza del salame que "testeaba" el sonido.
5)El caminar con pies embarrados sobre zonas recien limpiadas.
6) Un huracan que tumbara las sillas estupidamente milimetradas durante horas ante las caras estupefactas de los empleados.
7)(extension de la 6) Robarnos un microfono y llamar la atencion de la gente mientras nos aventurabamos a las plataformas derribando y revoleando desaforadamente cuanta silla encontraramos por el camino.
8) Una alegoria de la cantidad injustificada de empleados en el evento y la cantidad de dinero en ellos gastada: Proponiamos contratar otra persona para vigilar el escenario durante la noche, ante la inminente amenaza de los alces que pudieran entrar en el terreno y "masticar el respaldo de las sillas con esa cara de nada indiferente que tienen los alces" agrego mi cuñado, ya dejandose invadir, como yo por un estado de permanente burla contra todo lo que nos rodeara. Salvo contra nosotros, nos sabiamos los reyes del lugar.
No subestimen el poder del aburrimiento! Y sin embargo la pasamos genial, tomamos aire y nos sentimos algo productivos.
:)
hasta la proxima!
viernes, 25 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)